14.3.10

Hablando, eventualmente...

Se hacen, sin duda, complicadas algunas cosas.

Es fácil hacerse muchas preguntas (?) y difícil esperar por sus respuestas. Es más sencillo buscarlas por uno mismo, y sin embargo, resulta que están al alcance de la mano.

Yo nunca pedí que se me hiciera como soy (no que yo recuerde...) entonces, está mal ser así? Es una lástima y un regodeo, porque tengo la vida que tengo... pero no su manual de operaciones.

Seguiré haciendo lo que hago y el tiempo seguirá enrevesándose. Entre sus pliegues, deformes como nubes negras, hallaré momentos dulces y amargos por los que no empezaré a preocuparme. Porque... Acaso alguien como yo tiene tiempo para preocuparse?

Ando, y andaré por senderos poblados y despoblados, cubierta por una sombra blanca de cuyo nombre no quiero acordarme. Reiré y lloraré si es necesario, arrancaré cuantas malevolencias crea correctas, y beberé la vida como si fuese vino: disfrutándola intensamente.

Tengo planeado hundirme hasta la coronilla en la existencia, y nadie me hará cambiar de opinión, ni siquiera un final abrupto como este.

5.3.10

La cafeína...

Hay días que simplemente están para ser escritos. Otros, como este, no... aunque siempre haya la posibilidad de escribirles.

Cómo me cuesta últimamente tomar la pluma! y sin embargo, he domado el hábito. Se aparece, sí, en un rapto, en un arrebato, y de un tirón se escurre una frase entre mis dedos. Húmeda e inexperta. Cohibida, y determinante.

No hay mucho más que decir de lo que usualmente se dice...ni más ni menos, y ciertamente... nunca demasiado. Si me devoro mis palabras, las envuelvo en su frasco agrio y deleznable, y decido conservarlas para otro momento más propicio, entonces lo hago y punto.

Ni qué decir... que cuando se añeje el licor verbal lo suficiente.. quizás ya no habrá nadie que quiera emborracharse.